En la nación vecina la compañía difundió una imagen con un agudo cuestionamiento a la desigualdad e imposiciones sociales que enfrentan permanente las mujeres. En nuestro país, en cambio, les ofrecieron un 10% de descuento en vestuario femenino. En ambos casos, sin embargo, la marca -acusada de racismo y discriminación en Perú- no hace más que aprovechar la fecha del 8 de marzo con un fin comercial.