Un barco japonés perforó 2,5 kilómetros bajo la placa oceánica, capturando microbios que nunca habían sido observados y que vivían en una capa de sedimentos de 20 millones de años
Los estadounidenses “se pusieron nerviosos” y esto indica que las capacidades aéreas de Rusia “son mucho más altas de lo que esperaban”, afirmó, por su parte, un experto de la Asociación de Científicos Políticos y Militares de Rusia