El pasado 24 de diciembre fue aprobado un nuevo tratado internacional para regular el comercio de armas. El acuerdo prohibe a los países firmantes exportar armamento, munición, partes y sistemas a gobiernos que pudan usarlos contra su población o que estén violando los derechos humanos. La controversia surge por un artículo que permite la venta de armas con fines humanitarios, ¡la subjetividad está servida!