Hace pocos años la política exterior de Brasil exhibía audacia y robustez. Con Lula gobernando Brasil fue activo en la integración regional de América Latina, los BRICS y el desarrollo de nuevas alianzas globales. Con el actual presidente Michel Temer, procesado por casos de corrupción, la política exterior brasileña volvió a las manos de una socialdemocracia adicta a los enunciados de Washington.