Una semana de protestas en Charlotte, Carolina del Norte, provocó la muerte de Keith Lamont Scott, de origen afroamericano, a manos de agentes federales. La policía de EE.UU. es de las más letales del mundo con sus ciudadanos, sobre todo si son de origen afro o latinos. Un recuento calcula en 793 las personas asesinadas por la policía norteamericana en lo que va del año 2016.