La decisión se produjo luego de que los máximos líderes de la organización insurgente fueron vistos en un acto público con uniformados de la guerrilla en el municipio de Fonseca, en la Guajira.
La medida, rechazada por la mayor parte de la comunidad universitaria, fue aprobada hace unos meses en las dos cámaras legislativas de Texas, controladas por los republicanos.
De acuerdo con el Gobierno, las llamas fueron provocadas por grupos aliados a la derecha nacional que pretenden crear a caos antes del referendo consultivo del próximo 21 de febrero.
Entre las líneas de acción principales se encuentran el nuevo sistema alimentario y distributivo, fijación de precios y un nuevo esquema de precios de la gasolina.