Si hay una víctima clara de la caída de los mercados del cobre es el colectivo de trabajadores del sector. Despidos, ajustes, cierres y amenazas de los puestos de trabajo están a la orden del día en el rubro de la minería. Cuanto más se agudiza el desplome del metal rojo, más planes de reducción aparecen y más ataques sufre la clase obrera.