"Sin mucha planificación ni aviso, abusando de la hospitalidad, decidí irme algunos días a Puerto Cisnes para conocer al escritor y juez Juan Mihovilovich y su familia. Hacía varios años que intercambiábamos e mails y telefonazos, incluso había escrito el epílogo de mi libro de cuentos, pero jamás nos habíamos visto en persona. No sólo se cumplieron mis expectativas con la geografía de la zona, si no que se sobrepasaron mis expectativas con la geografía de lo humano".