"La historia comienza en 1975, cuando un karateka –que no tiene nombre, porque ese era el primer paso para darle pelea a la dictadura: olvidar el nombre– visita un dojo y se sorprende al ver que su sensei no se encuentra. Desapareció. Luego de unos días de búsqueda, sabemos que el maestro fue secuestrado y asesinado por los servicios de inteligencia".