Si fuese necesario demostrar que estamos ante la total ausencia de una gobernanza global, la Cumbre sobre el Clima, convocada excepcionalmente por el inerte secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, el 23 de septiembre en Nueva York, sería un muy buen ejemplo. Parece claro que finalmente anidó en los líderes políticos la evidencia de que hay un problema muy urgente, el cambio climático conjunto en nuestro planeta.Sin embargo, la falta de respuestas concretas, además del uso y abuso de lugares comunes generales