Recuerdo a mi padre hace algunos años contándome cómo los romanos en sus innumerables encuentros bélicos y misiones de conquista, al encontrarse con un adversario muy difícil o ya derechamente abandonando la campaña, quemaban los terrenos de siembra y sobre ellos rociaban toneladas de sal, de esta forma nada ahí crecería y de regreso, años […]