La derecha chilena, que en los años 30 elogió a Hitler y Mussolini, y luego fue cómplice de los crímenes de Colonia Dignidad, hoy, mayoritariamente, apoya al régimen sionista de Netanyahu y el genocidio en Gaza. Figuras claves de la ultraderecha, continúan una tradición de complicidad con el horror y la limpieza étnica.