La exposición “Solo quiero morir en mi tierra” presenta 5 poemas palestinos bordados en gran formato como ejercicio de memoria, resistencia y solidaridad. Inspirado en las arpilleras chilenas, los bordados zapatistas y los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo, el proyecto reconoce el trabajo manual colectivo como herramienta de denuncia, organización y re-existencia.