"Desde Arrau hasta Kast, ellos dicen que aquellos jóvenes que hicieron posible poder ir al mar, o acceder al lago sin miedo, son delincuentes. Que aquellos y aquellas que permitieron llenar las mesas de comida, sembrando las tierras de sus abuelos, son terroristas (...) que sepa el mundo, que los jóvenes mapuche del Lavken Mapu que decidieron luchar por sus tierras no tienen otro camino que la marginalidad o el sometimiento".