"Todo medicamento tiene una fecha de caducidad, y no se trata de un simple requisito formal. Un fármaco caducado no solo puede perder eficacia, sino también volverse peligroso, ya que sus moléculas se degradan y pueden transformarse en compuestos impredecibles", explicó Gleb Petrov, profesor asociado del Departamento de Química Farmacéutica y Toxicológica de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos Patrice Lumumba.