Sin tantas luces, hinchas del popular y centenario club Arturo Fernández Vial se organizaron para ayudar en la catástrofe que vive el Biobío. Pero su presencia no es casual. Responde a una identidad construida desde abajo, coherente con el lema que el propio club y su gente han levantado como bandera: “De gente humilde y sangre obrera”, no como consigna vacía, sino como práctica cotidiana.