Entonces, cabe preguntarse: ¿cuál es la unidad en la multiplicidad que postula el sistema educacional en Chile, que sí promueve la competencia, la intolerancia, la discriminación y el individualismo? ¿Se puede implementar la convivencia escolar, la igualdad de oportunidades, la democracia en la sociedad chilena con un sistema educacional con las características reseñadas?