Ya cada vez son más las voces que siguen avizorando una fase económica recesiva con alta inflación, y aumento del desempleo (estanflación), en medio de crisis geopolíticas más recurrentes, y con un alto grado de retórica belicista. Un menú bastante peligroso que hacen más verosímiles conflictos de mayor envergadura, en calidad y cantidad.