En pleno contexto electoral Rosanna Costa, presidenta del Banco Central, divulgó un estudio que relaciona de manera directa el aumento del salario mínimo con el desempleo, convirtiendo en una convincente y sofisticada econometría su ideología ortodoxa contra el sueldo básico, los sindicatos y la negociación colectiva. Las ideas las expresó durante décadas como funcionaria de Libertad y Desarrollo. En 2008 planteó que el problema del empleo son “la política del salario mínimo” y que “lo que se requiere es rebajar las remuneraciones reales".