"No ha existido real colaboración con el Ministerio Público de Chile en las investigaciones de las denuncias de abuso eclesiástico. Todavía seguimos esperando el denominado Informe Scicluna para aportar con información relevante en la investigación de las fiscalías. Así tampoco se han concretado medidas ejemplares y ejemplificadoras para garantizar la no repetición de estas graves e imperdonables vulneraciones a los derechos de cientos de infancias y adultos vulnerables", denunció Jaime Concha, sobreviviente de abusos del caso Maristas.