Todas las jugadoras relatan situaciones similares: sesiones en ropa interior, diagnósticos inexistentes de pubalgia con el pretexto de realizar tocaciones en sus genitales.
La norma, ya aprobada por la Comisión de Mujeres, modifica el Código Penal con la finalidad de extender la imprescriptibilidad a todas las víctimas y no solo en el caso de que estas sean menores de edad.
A través de una declaración pública, explicaron que la medida es una señal de rechazo a los abusos cometidos por el sacerdote, "y un reconocimiento a las víctimas".