Esta obra fue ganadora de uno de los Fondart, Fomento del libro, en 2016. El texto analiza el surgimiento de nuevas narrativas políticas en nuestro continente, que incluso han sido incluidas en la Constitución política de algunos países: el “Buen vivir” ecuatoriano y el “vivir bien” boliviano. También reflexiona sobre la crisis ambiental global que generó el desarrollo industrial del siglo XIX y XX y que llevó a la superindustrializada sociedad contemporánea.