Desde Amnistía Internacional (AI) manifestaron preocupación por el empeoramiento de la salud del machi Celestino Córdova, único condenado por el caso Luchsinger-Mackay, quien ha anunciado el comienzo de una huelga de hambre seca tras no recibir autorización para asistir a su rehue y realizar a una ceremonia de renovación de éste