"La presentación de reclamaciones contrarias al megaproyecto representan un esfuerzo de comunidades y organizaciones sociales por avanzar en mayores niveles de justicia climática y territorial, luego de ver cómo el derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación, el derecho al agua y la protección de la naturaleza se han visto precarizados después de décadas de explotación minera a gran escala..."