La revelación de grandes reservas de petróleo en la Antártida por parte de Rusia ha generado preocupación sobre la posible violación del Tratado Antártico, que prohíbe la explotación de recursos y estipula el uso pacífico y científico del continente, incluso algunos expertos advierten sobre los riesgos de este descubrimiento, la fragilidad del tratado y la catástrofe global que se podría generar