Exequiel Borbarán (18) y Diego Guzmán (24), ambos estudiantes de la Universidad Santo Tomás de Valparaíso, estaban intentando colgar un lienzo en el inmueble de este antisocial, que sintió un fuerte llamado a dispararle a ambos jóvenes a quemaropa, con total conciencia de lo que estaba haciendo, pero sin saber las repercusiones que tendría su violento actuar.