familiares y amigos acusan persecución política por los 18 detenidos que participaron en la primera línea en el estallido social, pero que insisten no están involucrados en bandas criminales, razón por la que se dio orden a los allanamientos que culminaron con la detención masiva, si no que son personas que trabajan en organizaciones sociales y son líderes en ollas comunes, donde descartan vínculos políticos.