El informe de política monetaria (IPoM) del Banco Central, dado a conocer cuando ya estaba finalizando diciembre, sirve para constatar aspectos centrales de lo que fue el año económico. Particularmente destaca el estancamiento en los niveles de actividad, después de la fuerte desaceleración registrada desde la segunda mitad de 2013, cuadro que no se enfrenta ni desde el ángulo de las políticas fiscales ni de las monetarias.