La Doctora Juliane Kaminski, del Centro de Cognición Canina de la Universidad de Portsmouth, Inglaterra, filmó a perros en diferentes contextos para ver cuánto influía en ellos la presencia de humanos en sus expresiones faciales. "Los hallazgos parecen apoyar la evidencia de que los perros son sensibles a la atención de los humanos y que sus expresiones no solo muestran emociones, sino que pueden ser intentos activos por comunicarse", dijo.