En un contexto de general desafección de la política, las organizaciones estudiantiles luchan por revitalizar sus herramientas de articulación. La baja eficacia para realizar la demanda de "educación pública, gratuita y de calidad" que les movilizó años anteriores, y gobiernos que han desorientado la acción, han redundado en bajos quórums. A nivel nacional las juventudes comunistas y socialistas se esfuerzan por recuperar terreno ante un Frente Amplio que apuesta por asegurar sus trincheras en el mundo social.