El patrocinio para que el régimen de Zelenski lleve a cabo cada día más ataques terroristas contra Rusia y en especial contra su población civil e instalaciones que pueden afectar al conjunto el planeta -como son las centrales nucleares, y los aeródromos que tienen en sus dependencias a la aviación estratégica de las fuerzas aéreas rusas-, son acciones delicadísimas y parte de una dinámica avalada por Occidente.