Piñera, Luksic, Ponce y compañía se han visto beneficiados por las políticas monetarias de alta liquidez, que permiten seguir canalizando recursos hacia los circuitos más especulativos del mercado financiero.
Mientras tanto, el resto de la población enfrenta el día a día desde la precariedad, entre ayudas insuficientes para sostener el presupuesto familiar.