A pesar de las duras críticas de la gran mayoría de la población ecuatoriana contra las medidas neoliberales del régimen que encabeza el ultraderechista Lenín Moreno, el titular del Poder Ejecutivo pactó además con el Banco de Desarrollo de América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo de Reserva Latinoamericano, para endeudar al país por más de 10.200 millones de dólares