Durante más de tres décadas, Conadi no construyó una base de datos sólida, georreferenciada y funcional sobre los predios adquiridos con recursos públicos. Este vacío técnico y político —que debería escandalizar a cualquier ciudadano— es utilizado por el matutino como excusa para atacar un informe que, por primera vez, se atreve a decir verdades incómodas.