Si el Congreso y los partidos aceptaran sin más las condiciones de La Moneda -de postergar las elecciones sin cambiar el manejo sanitario de la pandemia y la desigualdad estructural del proceso constituyente- ellos serán corresponsables del inminente fracaso de la salida dialogada e institucional a la crisis estructural que vive el proyecto de país, la que fue zanjada en el “acuerdo del 15 de noviembre” lo que inevitablemente llevará a nuestro país a la violencia y a un callejón sin salida.