Buscan hacer frente a las campañas de desestabilización de la derecha tras el llamado que el expresidente Álvaro Uribe hizo a la "resistencia civil" contra los acuerdos de paz.
Las conversaciones abordaron "el fin del conflicto", con cuestiones sobre la mesa como los términos del cese al fuego, el proceso de dejación de armas y las garantías de seguridad.
La decisión se produjo luego de que los máximos líderes de la organización insurgente fueron vistos en un acto público con uniformados de la guerrilla en el municipio de Fonseca, en la Guajira.
Mientras las FARC-EP consideran que no hay mucho que celebrar, porque consideran la estrategia como "triste y dolorosa", Juan Manuel Santos y los artífices del Plan hablan de "éxito" contra el narcotráfico y para el fortalecimiento institucional.