Para quienes creemos en un Chile donde la seguridad es también social, económica y cultural; donde la libertad solo es real cuando hay igualdad de oportunidades, y donde la diversidad es una riqueza a celebrar, estas propuestas representan una amenaza directa. Son el espejismo de un orden que se construye sobre la renuncia a un futuro más justo, digno y solidario para todas y todos.