El principal atributo de los y las candidatos/as hoy no es si son de izquierda o de derechas, si comunista o fascista, si mujer u hombre, si joven o mayor. Es si son o no creíbles en lo que dicen y hacen y, para eso es requisito clave saber generar comunicacionalmente una conexión emocional con el electorado, sobre la base de lo no impostado.