El escritor, nacido en Talca y galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2022, encabezará una serie de actividades culturales que incluyen el reconocimiento como Hijo Ilustre de la ciudad, la inauguración de una placa conmemorativa en su casa familiar, una exposición sobre su vida y obra y el lanzamiento de su más reciente libro.
Escrito de manera ágil y de rápida lectura, este libro es fundamental para la memoria de un país y su historia fracturada, y con un trauma que lamentablemente no es ficción. Una lectura muy recomendable.
En ¿Cuántas veces puede morir un hombre? (Círculo Rojo, 2025) Alejandro Terraza se mueve con soltura, conoce los términos y características del ambiente, haciendo de la lectura un viaje, un recorrido por ese desierto que tantos misterios guarda y que nos recuerda en algunos pasajes esa pausa descriptiva tan patente en otro referente nortino como Hernán Rivera Letelier.
Bajo el lema “Leer el presente, pensar el futuro”, la feria propone un programa robusto y diverso que incluye presentaciones de libros, espectáculos musicales, comedia, talleres infantiles, conversatorios y encuentros de bibliotecarios.
Del 4 al 14 de abril, la Feria Internacional del Libro de las Ciencias Sociales reunirá a más de 100 invitados en un evento único, con presentaciones, charlas, teatro y actividades para toda la familia.
En la jornada inaugural también destacó la cultura pop con la presentación del freestalero Metalingüísta y los comediantes Marcelo Valverde, Diego Urrutia, Lucho Miranda, Matias Hermosilla.
El Premio Nacional de Literatura 2022 señaló que podría dejar de dar entrevistas en televisión debido al avance del Parkinson, enfermedad que padece hace nueve años. “Siempre dije que el escritor ideal debería ser mudo”, declaró.
El evento se celebrará entre el viernes 21 y el domingo 23 de octubre en el Centro Cultural Las Condes, ubicado en Apoquindo 6570, a pasos del Metro Manquehue.
Dice que está “leyendo lentamente y con el menor prejuicio posible” el borrador de la nueva Constitución. Sin embargo, aunque ha leído lentamente y está dispuesto a seguir leyendo “con el menor prejuicio”, ya tiene una opinión formada, y bastante prejuiciosa.