Luego de intentar legalizar su actividad en tres ocasiones desde 2013, la emisora tuvo que clausurar su actividad por miedo a que alguno de sus miembros termine tras las rejas. Su directora está a la espera de ser formalizada tras ser acusada de operar fuera de la legalidad. “La ley está hecha para los que tienen plata, para los grandes consorcios", apunta Andrea Rosas, una de sus locutoras.