La FIP condenó el ataque del estado de Israel que mató a tres periodistas en Jezzine, Líbano, exigiendo una investigación internacional y el fin de la impunidad, subrayando su condición de civiles protegidos. Paralelamente, la OMS denunció la muerte de nueve paramédicos en nuevos ataques, elevando a 51 los trabajadores sanitarios fallecidos este mes, consecuencias bélicas consideradas “deliberadas”.