La disyuntiva imperialismo y subordinación versus soberanía e independencia, que debería signar el parteaguas entre izquierda y derecha en el mundo de hoy, ha dado paso a una serie de interpretaciones que dan cuenta del éxito imperial en la cooptación de sectores que pretenden adoptar las categorías y conceptos de la derecha para hacer política de izquierda, sabiendo que eso es imposible.
Esa, la gran familia, la casta, como diría Milei, vive del Estado, a pesar de sus furibundos discursos en pro de la libertad, ganando a raudales en simposios de Hayek, Friedman y Seneuil, y en centros educativos.
Una alianza trilateral entre Rusia, China e Irán, que otorga garantías de ir cambiando el actual desbalance del poder tanto en Europa, Asia Occidental como en el Asia Pacífico.
En numerosos informes públicos e incluso entregados ante organismos internacionales, el gobierno ruso, a través de su Ministerio de Defensa, ha denunciado que cerca de 80 países, utilizando incluso sus representaciones diplomáticas como agencias de empleo, tiene connacionales contratados como mercenarios en Ucrania.
Resignificando el concepto de selectividad penal desde una perspectiva histórica, holística y multi-dimensional, desentrañaremos la gran paradoja del sistema penal: un dispositivo que ha venido prometiendo justicia, pero solo ha redoblado la desigualdad en cada una de sus instancias.
El antisionismo constituye una reactualización del antifascismo y el antinazismo, siendo la mejor forma en que podemos posicionarnos contra el racismo y contra el antisemitismo en el contexto del conflicto israelí-palestino.
La vida en el capitalismo libertariano se desenvuelve en medio de una selva en donde las y los individuos pugnan por sobrevivir a las implacables presiones y exacciones de los mercados.
Venezuela sigue siendo un referente de lucha frente a todo un sistema atlantista de opresión global y destructor de las formas-de-vida que se opongan a los rendimientos de hiperproductividad, los dictados del FMI y los principios de la cultura neoliberal, hoy en día, además, de marcado carácter neofascista.
El concepto de democracia se ha convertido en una categoría moral absoluta, al igual que antes lo fue la práctica religiosa. No ser demócrata es una herejía.
La principal lección que nos deja la tragedia venezolana es el carácter de la democracia burguesa en Venezuela, en Chile y en todo el mundo. Tal régimen se encuentra totalmente agotado, del momento que los trabajadores y el pueblo lo identifican con miseria, explotación y represión crecientes.