Aun cuando hubo una reforma tributaria y laboral, aparte de la educacional, endebles y acotadas, el país que deja la presidenta tras dos administraciones si bien no consecutivas, es el mismo que recibió. Grandes desigualdades, pobreza insoluble y una clase media que ha de endeudarse para vivir. Todo ello aparte de las maniobras de despedida: el TPP-11, el litio privatizado.