La postura de hacer volver la estatua de Baquedano a la Plaza Italia, entusiastamente planteada por el candidato Orrego (Francisco) de la derecha, ha sido también replicada por el otro candidato Orrego (Claudio) de la “centro-izquierda”.
Encina nos cuenta que la desconfianza del gobierno de Aníbal Pinto y de los políticos en los generales más destacados fue lo que llevó, como efecto de carambola, a la designación de Baquedano como general en jefe.
Me pregunto si ya estamos viviendo el fin de nuestra civilización industrial, de una civilización que no supo conciliar el desafío del crecimiento económico con los límites de la naturaleza. Ya hemos vivido situaciones similares a lo largo de la historia. Existen muchos ejemplos de civilizaciones que no supieron adecuarse y que desaparecieron.
Nos acercamos a una situación que requerirá que la ciudadanía cuestione los resultados de las COP y el proceso mismo, dejando como árbitros únicos los incrementos reales de la temperatura.
"En mi opinión, lo mejor que puede hacer la ONU es postergar el evento y convocar a una conferencia extraordinaria sobre el clima que permita revisar los Acuerdos de París, los que a esta altura se han transformado en irrealizables".
¿Lograremos salvar a la humanidad de su extinción y construir una nueva civilización reconciliada con la naturaleza, una que respete sus límites y mejore las condiciones de vida?
La élite económica, política, mediática y cultural que nos gobierna, ya sea de izquierda, centro o derecha, no reconoce la crisis climática. A lo sumo, como dice la película, lo único que aconsejan es no mirar para arriba (Don’t Look Up).