Líneas programáticas como los centros de desarrollo artístico reducirían su presupuesto en un 38 por ciento, mientras que el financiamiento de infraestructura cultural descendería un 4,2 por ciento. Teatro Biobío, el Museo Violeta Parra, el Museo Chileno de Arte Precolombino, Matucana 100 y la Fundación Teatro a Mil, entre los afectados.