La cuestión más relevante del nuevo misil es que resuelve el dilema de un arma de destrucción masiva nuclear, ya que la aspiración más sentida en el campo actual de la guerra sigue siendo reducir este tipo de armas, pero sin perder capacidad de disuasión de tipo nuclear.
Hoy, en el ocaso del capitalismo, un batallón de iluminados pretende reditar un orden inquisitorial proclamando su fe ciega en el mercado, al tiempo que ataca a los partidos políticos e instituciones públicas, bajo la imagen de una motosierra funcionando a destajo.
Con motivo de celebrarse, este 11 de diciembre de 2024, los 80 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Rusia y Chile, El Ciudadano entrevistó -vía cuestionario- al nuevo embajador de la Federación de Rusia en nuestro país, quien presentó sus cartas credenciales al Presidente Gabriel Boric el 6 de noviembre del presente año.
Probablemente Siria será desmembrado, teniendo en cuenta los distintos grupos enfrascados en la guerra, sus respectivos intereses y las potencias que los apoyan. Es de proyectar que se ha golpeado sobre un avispero, que después de la euforia empezará a asomar.
La mutación histórica en curso es frecuentemente asociada con la transición hegemónica y el despunte del Sur en desmedro del Norte global. La crisis del capitalismo neoliberal efectivamente potencia el declive económico de Estados Unidos y el ascenso de China. Pero la comprensión de ese viraje exige el uso de otros conceptos de raíz marxista.
El G20, en tanto un mecanismo creado por Occidente para sustentar su capitalismo financierista con invitados genuflexos y colaborativos, está acabado como tal, y ha renacido como una plataforma política donde el Sur Global, con epicentro en la diplomacia china, se va imponiendo año tras año.
Acá ya no se trata de Ucrania. Ucrania pasó a ser un producto, un títere, que se sigue vendiendo en los Medios, pero que no tiene valor alguno. Ucrania simplemente se ha convertido en un caballo de Troya moderno que es arrastrado por la OTAN. Ucrania es únicamente un medio. Y Rusia lo sabe.
El lema de Trump: Make America Great Again (“haz a Estados Unidos grande otra vez”), es homologable al discurso planteado por Ronald Reagan en su campaña electoral de 1981. “Estados Unidos debe recuperar su condición de factótum del mundo libre, luego podrá consultar a los aliados”.
Políticos como Biden, Macron, Scholz, Borrell, Keir Starmer son aquellos que, bajo la idea de mantener una hegemonía a la baja, han establecido una política de máxima presión, de cerco contra Rusia, que resulta inaceptable.