Grupos de todo el mundo han emitido declaraciones condenando estos ataques y afirmando que la paz y el desarrollo son los deseos de los pueblos del mundo, y no la guerra y el atraso.
Simulan guerra para negociar paz. Simulan enfrentamiento para ocultar el exterminio. Simulan conflicto para reafirmar su control. Pero lo que no logran simular es una coreografía capaz de distraer de su propia decadencia. Porque cuanto más espectáculo necesitan para sostener el orden, más evidente se vuelve que ese orden ya no se sostiene.
Donald Trump confirmó el bombardeo sobre Fordo, Natanz e Isfahán, mientras autoridades iraníes aseguraron que las instalaciones fueron evacuadas previamente y que no hay riesgo de radiación.
Tras la partida del presidente estadounidense, el anfitrión de la cumbre, ministro Mark Carney, supo que Trump había encarecido 10 mil millones de dólares la suscripción de Canadá al sistema antimisiles de la Unión Americana
El cínico Netanyahu está utilizando el genocidio y la posibilidad de una horrible guerra con Irán para fines políticos mezquinos. Pero eso no es lo que motiva este ataque. Lo que motiva este ataque es que Israel ve la oportunidad de intentar derrocar al Gobierno iraní por la fuerza.
Las recientes acciones militares por parte de Israel en territorio iraní provocan tensión internacional y reavivan las alertas sobre una posible confrontación directa en Medio Oriente.
La conclusión lógica en ese momento es que durante siete décadas la entidad nacionalsionista se ha dedicado a violar las leyes internacionales sometiendo a la más cruel y criminal ocupación a Palestina.
No podemos aceptar que Donald Trump, cual bestia desbocada, sustituya la diplomacia, los acuerdos y el respeto a los organismos de los cuales se ha dotado esta humanidad.
Hoy en día, Estados Unidos es un pato cojo, que sin embargo se engaña a sí mismo pensando que sigue siendo, de alguna manera, el águila calva que una vez fue, y actúa en consecuencia.