Las demandas de las personas, y en especial de los grupos históricamente excluidos, no serán solucionadas con la agenda clasista, racista y patriarcal de la ultraderecha, por esta razón el fomentar la unión de las organizaciones feministas y de mujeres y por consiguiente la unidad transversal de los partidos de izquierda para impedir el retroceso en derechos sociales y estándares democráticos.