El líder del PP reconoció no tener el apoyo suficiente para formar Gobierno, pero aceptó el encargo del Rey Felipe VI de ir a la sesión de investidura.
Pablo Iglesias no logró superar a los socialistas y quedó como tercera fuerza. El Partido Popular, por su parte, gana en escaños y en votos y suma 14 escaños más que en la primera vuelta.
Será la única ocasión de ver a los cuatro candidatos en discutiendo sobre economía, políticas sociales, reformas institucionales y regeneración democrática de cara a las elecciones del 20 de junio.
Tras el fracaso de las conversaciones con PSOE y Ciudadanos, el líder socialista criticó a Podemos por haber "traicionado" el valor con el que nació que, a su juicio, era "el cambio".
Las fuerzas políticas disponen de un período de dos meses para reanudar las negociaciones y lograr formar un mayoría para gobernar antes de que se convoquen elecciones de forma automática.
La primera sesión estuvo marcada por la falta de apoyos al candidato socialista, Pedro Sánchez, y las evidentes diferencias entre los socialistas y los de Pablo Iglesias que se trasladaron en la contundencia de sus discursos.