El caso Penta vuelve a reactivarse con decenas de acusados que enfrentarán próximamente un juicio oral. Un espectáculo con el protagonismo de conspicuos miembros de las elites políticas y económicas para solaz de las ciudadanía y espectadores. Un nuevo golpe a las clases controladoras que caen en el desprecio y descrédito más profundo como estafadores y perfumados delincuentes. Pese a ello, nadie cumple hasta ahora efectiva condena de prisión. En Chile, los poderosos gozan de completa impunidad.